ONCDOFT capacita a 120 funcionarios sobre el secreto profesional y deberes del abogado

La Oficina Nacional Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo (ONCDOFT) impartió el taller “Gestión del Secreto Profesional y las Responsabilidades del Abogado como Sujeto Obligado”. La capacitación, que estuvo a cargo del Abg. Esp. Yeixon Santaella, se llevó a cabo en el Salón G/J Rafael Urdaneta y contó con la participación de 120 funcionarios de diversos órganos de supervisión y entes de control del Estado.

Algunos de los puntos expuestos por el especialista abordaron el rol del abogado como guardián financiero, como Actividad y Profesión No Financiera Designada (APNFD), así como el análisis de las Recomendaciones 22 y 23 del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y sus notas interpretativas: Soy abogado, ¿soy Sujeto Obligado? Cuándo si y cuándo no, el secreto profesional vs deber de reportar, entre otros aspectos en la materia.

La actividad tuvo como propósito orientar a los profesionales del derecho sobre el alcance de sus funciones como sujetos obligados, precisando en qué circunstancias aplica esta normativa y cuándo prevalece el secreto profesional.

Santaella, señaló que existe la falsa creencia de que todos los abogados están obligados a inscribirse en el Registro Unificado de Sujetos Obligados (RUSO), sin embargo, al revisar las Recomendaciones 22 y 23 del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), esta exigencia se limita únicamente a quienes realizan actuaciones claves, como la constitución de empresas, la gestión de dinero o activos, y diversos trámites registrales.

De igual forma, el abogado manifiesta que con esta capacitación se busca aclarar un punto clave: los límites del secreto profesional. Existe el mito de que el abogado goza de una protección e inmunidad absoluta bajo la Ley de Abogados; sin embargo, este derecho no es ilimitado.

“Hay momentos en los que el secreto debe ceder, especialmente al intermediar en operaciones o actividades registrales donde se detecten actos ilícitos que exijan levantar la confidencialidad para proceder con la denuncia correspondiente”, afirmó el especialista.

En este sentido, la importancia de impartir este taller radica en convertir al profesional del derecho en una primera línea de defensa y prevención. De esta manera, el ejercicio de la abogacía se consolida como un verdadero escudo preventivo.

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